La Ley de Descentralización del Estado ha generado diversas
reacciones en los sectores sociales, políticos, económicos
y culturales; cada uno ha emitido sus criterios desde la perspectiva
de sus particulares intereses, lo que conlleva de manera lógica,
la pérdida de objetividad para formular alternativas factibles
que generen un proceso de desarrollo local auténtico.
De la experiencia acumulada en diseño, validación
y ejecución de metodologías participativas, podemos
afirmar que el desarrollo local es un proceso social que no puede
ser aplicado por decreto; es cierto que se requiere un marco legal
que lo institucionalice y norme su funcionamiento, como la Ley
de Descentralización del Estado, pero, será el poder
de la participación de la comunidad, el elemento fundamental
en este proceso, es lo que realmente va a hacer posible que el
desarrollo sea el resultado de la capacidad, de las potencialidades
de los actores sociales que, de manera consensuada llegan a acuerdos,
adquieren compromisos, asumen responsabilidades pensando solamente
en el objetivo común que todos esgrimimos, "la construcción
de un Estado moderno".
Mientras sigamos dependiendo de las viejas estructuras políticas,
mientras los gobiernos seccionales continuen siendo botines partidistas
anclados en caducas formulas contestatarias, mientras los funcionarios
elegidos por el pueblo respondan a los intereses dogmáticos
de sus tiendas partidarias, inclusive a sus intereses personales,
dejando de lado las aspiraciones legítimas y las soluciones
reales de los problemas de las diferentes formas de comunidad,
la utopía del desarrollo local será apenas una quimera,
el sueño insatisfecho, y la ansiedad por consolidar la
participación de los talentos humanos en la construccion
de su destino.
Las preguntas que permanentemente nos hacemos son: ? están
los gobiernos seccionales dispuestos a emprender un proceso que
puede durar algunos años?, son capaces de generar políticas
de desarrollo coherentes y sustentables?, acaso la burocracia
tradicionalista está dispuesta a ceder el botín
del desarrollo?, es más importante para ellos solucionar
una que otra necesidad, sin atacar las causas que la originaron,
para poder mantener la dependencia de los pueblos y satisfacer,
de esta manera sus aspiraciones mesiánicas, de políticos
redentores?.
Cuando se dice que el DESARROLLO LOCAL ES UN PROCESO PARTICIPATIVO,
se presume que los gobiernos seccionales que realmente están
dispuestos a emprenderlo, deben ser capaces de: Diagnosticar de
manera participativa las necesidades más relevantes de
su territorio.- Diseñar junto con todos los actores sociales
la planificación estratégica y los planes táctico
y operativo, proponiendo políticas globales de desarrollo.-
Identificar los talentos humanos capaces de aprovechar de manera
racional todos los recursos.- Considerar que el desarrollo debe
fundamentarse en los valores éticos y culturales de los
pueblos.
Estas reflexiones permiten comprender que la Ley de Descentralizacion
del Estado y el desarrollo local, aplicadas desde la perspectiva
de la diversidad étnica, social y política pueden
estructurar un "proceso de lucha por la democracia, la libertad,
la igualdad, la autonomía, y con ellas por la justicia
social contra el empobrecimiento, la depredación y la explotación",
según afirma Pablo González Casanova.
Un análisis socio-político de los escenarios del
desarrollo local nos permite considerar que es absolutamente necesario
abrir todos los espacios que generan los diferentes actores sociales;
los gobiernos seccionales en el rol de coordinadores y facilitadores
del proceso; las diferentes formas de coalición, ya sean
barriales, comunitarias o institucionales aportando con los talentos
humanos, los recursos locales y sobre todo institucionalizando
el poder de la participación y finalmente, los organismos
no gubernamentales que operan dentro de la estructura geográfica
asumiendo la responsabilidad de generar procesos metodológicos
de carácter participativo y promoviendo la sistematización
correspondiente que garantice la sostenibilidad del esquema.